José Antonio Páez



El General José Antonio Páez, fue el primer Gran Comendador del Supremo Consejo Confederado del Grado 33° para la República de Venezuela, el unificador de la masonería nacional y un incansable fundador de Logias.


Nació el 13 de junio de 1790, en Curpa, un caserío cercano a Acarigua, Portuguesa. Poco se sabe de su infancia. Sus historiadores dicen que lo pasó a lomo de caballo, lazando reses y trabajando muy duro en las labores del campo.


Era de extracción humilde. La revolución de 1810, lo sorprendió prestando servicio en una hacienda donde había buscado refugio después de herir en una pelea a un joven de su edad.


Tenía 20 años, valiente y hábil en el manejo de la lanza, se alistó en el incipiente ejército de Antonio Pulido, su patrón. Pero las tropas de Monteverde, en 1812, lo obligaron a buscar refugio en los bosques, desde donde combatía a los españoles con el sistema de guerrillas.
Al ausentarse Antonio Pulido, de Barinas, Páez fue nombrado Comandante de las tropas y encargado de las haciendas de su patrón.


Un día fue capturado por las tropas realistas y condenado a muerte. En momentos que iba a ser ejecutado, un grupo de patriotas al mando de Ramón García de Sena logró liberarlo.


Sin darse tregua ni descanso, Páez siguió combatiendo a los españoles. Viajó a Mérida para reclutar soldados, regresó a los llanos, asediando a los realistas en Casanare.


En 1817, fue nombrado jefe del ejército patriota en los llanos. Su coraje no tenía Iímites. Venció al General La Torre, en Mucuritas, uniéndose con Bolívar en Calabozo. En 1819, destrozó a los realistas en Las Queseras, adquiriendo fama por su extraordinario valor y astucia.
Fue ascendido por Bolívar al grado de General. En 1821, desde Apure se dirigió a San Carlos, incorporándose a las unidades del Libertador, para la Batalla de Carabobo.
Al mando de su célebre escuadrón de caballería, Páez se lanzó a la carga contra el enemigo, abatiéndolo y conquistando para Venezuela los laureles de la victoria. Era el 24 de junio, Bolívar lleno de admiración lo nombró Jefe Supremo de los Ejércitos del Centro.
Dinámico y con ansias de gloria, liberó Puerto Cabello en 1823. Tres años más tarde era tácitamente el jefe civil y militar de toda Venezuela.
Un poco envanecido por el poder, gobernó en forma dictatorial, causando contrariedad en el Congreso de Colombia. Surgen las discrepancias, provocando el regreso de Bolívar desde Perú, para imponer la paz y la unidad.


Pero Páez no descansó en su empeño de separar Venezuela de la Gran Colombia, logrando su objetivo en 1830, cuando Bolívar fatigado y enfermo, renunció a la Presidencia de la República ante el Congreso de Bogotá.



Luisa Caceres de Arismendi




Luisa Cáceres de Arismendi
Heroína de la Guerra de Independencia de Venezuela (Caracas, 1779 - 1866). Su padre, Domingo Cáceres, y su hermano Félix fueron asesinados por los realistas en la población de Ocumare en 1814, por lo que tuvo que emigrar con el resto de su familia a Isla Margarita, donde contrajo matrimonio con el general Juan Bautista Arismendi. Al año siguiente, fue detenida por las autoridades españolas con el propósito de presionar a su esposo Arismendi, quien desarrollaba una feroz campaña contra las fuerzas españolas.
Sin embargo, el gobernador de Isla Margarita, el español Joaquín Urreiztieta, no consiguió nada ni de ella ni de su marido por lo que Luisa permaneció en la prisión de la fortaleza de Santa Rosa -donde tuvo a una niña que murió en el parto- hasta que fue trasladada a la fortaleza de Pampatar, de allí a La Guaira y finalmente a España (1816), donde también fue víctima de presiones para que renegara de sus ideas republicanas.
Sin embargo, nunca abandonó sus ideales independentistas. Una vez en libertad, regresó a Venezuela en 1818 y continuó apoyando las ideas de libertad y soberanía del pueblo americano.
Vivió en Caracas hasta su muerte. En reconocimiento a su lucha por la independencia de Venezuela, sus restos fueron sepultados en el Panteón Nacional en 1876.

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